Sabía perfectamente quien era la persona
que me había tapado los ojos y me había dicho: Quién soy? Estaba claro, era
Kevin. Yo me giré hacia él y… para mi sorpresa no era él, era Austin, que me
dijo:
·
Oye, que haces aquí tu sola?
Yo miré a mi alrededor y efectivamente,
estábamos solos.
-
Ai dios, se me pasó la hora,
donde está mi hermano?
·
Se quedó fuera esperándote,
estaba preocupado, y yo le dije que le ayudaría a buscarte.
-
Pues muchas gracias, vamos a
fuera?
·
Claro, vamos.
Yo cogí mis cosas y salí fuera con Austin,
allí estaba mi hermano, mirando a todos lados hasta que me vio, y vino hacia mi
y me dijo:
+ Donde
narices te habías metido, me tenías preocupado.
-
Uf, lo siento, se me pasó la
hora, nos vamos?
+ Claro, coge
tu skate que seguro que mamá y papá nos están esperando para comer. – dijo
mientras me cogía del brazo y empezábamos a andar. - chao Austin, muchas
gracias. - grito mientras Austin nos miraba riendo.
A si que nos fuimos, decidimos hacer una
ruta larga y así visitar todo el barrio. De esta manera pude ver donde vivían
muchos de mis compañeros y entonces me dijo Kevin entusiasmado:
+ Ei, Andre,
mira esa casa, es enorme, parece una mansión.
Yo me giré y me quedé asombrada, nunca
había visto una casa tan grande. A si que decidimos acercarnos. Cuando
estábamos a tan solo unos metros de distancia miré hacia las ventanas más altas
de esta y… vi a Charlotte! No me lo podía creer, a si que le dije a mi hermano
que nos fuéramos a casa, que ya la visitaríamos otro día. El confuso accedió y
volvimos a casa. Tras la hora de la comida, yo me fui a sentar al sofá y saqué
del bolsillo el número de teléfono de Lottie, no podía dejar de mirar el reloj,
impaciente por que llegaran las cinco de la tarde. Entonces Kevin se acercó y
se sentó a mi lado, sin apenas darme cuenta. Y me dijo:
+ Ei, que te
pasa? Estás muy rara desde la salida del colegio.
-
No me pasa nada, estoy bien.
+ Sabes que a
mi no me engañas, te conozco mejor que nadie, se que te pasa algo.
-
Vale sí, me pasa algo. No se
ni para que intento engañarte si es imposible.
+ A ver, me
vas a contar lo que te pasa?
-
Pues que… hablé con Charlotte.
+ Que dices?
Sí? Y que te dijo?
-
No sé, todo fue muy raro, en
cuanto se lo pregunté se puso muy nerviosa y me dijo que no se lo contara a
nadie, que le guardara ese secreto.
+ Que
extraño. Si fuera yo estaría ansioso de contárselo a todo el mundo.
-
No, si yo pensé lo mismo que
tú. Me dijo que le llamara a las cinco a este número. – y le di el papel que me
había dado Lottie. – y que ella resolvería mis dudas.
+ Jo, pues
que intriga, esta chica es la mar de misteriosa.
-
Ya ves.
Entonces Kevin miró su reloj y dijo:
+ Tan solo
queda un minuto, estás nerviosa?
-
La verdad es que sí.
+ Tu tranqui
canija. – me dijo sonriéndome.
No sé por qué pero siempre que Kevin me
sonríe me tranquilizo. A si que le sonreí, me armé de valor y cogí el teléfono.
Mi hermano hizo un amago de levantarse para dejarme solo pero yo le dije: Por
favor, no te vayas, te necesito aquí. A si que se quedó. Y marqué el número.
Comenzó a sonar. Un pitido, dos pitidos, tres pitidos… y por fin alguien me
contestó con un: Sí? Respiré hondo y dije:
-
Hola, soy Andrea, está
Charlotte?
· Sí, claro que sí, ahora te la paso. - me dijo
la señora que me había cogido el teléfono.
Entonces Lottie comenzó:
n Ya
son las cinco? Que rápido pasa el tiempo, no? – dijo mientras reía y continuó.
– bueno, ahora que ya sabes mi secreto, venga, pregúntame lo que quieras.
-
Vale, yo principalmente quiero
saber por qué, por qué no quieres que nadie sepa que eres la hermana de Louis?
Es que no me cabe en la cabeza, cualquier persona mataría, ya no por ser su
hermana, simplemente por conocerlo o incluso verlo a lo lejos, es lo que
cualquier persona normal querría pero no, tú no, por qué?
n Pues
verás, en el lugar en el que vivía antes, nadie lo sabía tampoco, no porque lo
ocultara, si no porque no había surgido la ocasión de contarlo, hasta que un
día me hice amiga de una chica llamada Kim, era mi mejor amiga, la única que
tenía. Un día hablando con ella se lo conté, ella no pudo aguantar y se lo contó
a sus demás amigos, y estos a los suyos y a si con todos los demás. Yo dejé de
ser la chica que solo tenía una amiga a ser la chica con más amigos del
instituto, todos se me acercaban, me decían que era increíble y demás. Pero en
realidad no, en realidad solo me querían por ser la hermana de Louis Tomlinson
de One Direction, no por ser yo misma. Eso es lo que no quiero que me vuelva a
pasar, y es por eso que ahora lo mantengo en secreto, o lo mantenía, hasta que
llegaste tú. Por favor, dime que no se lo has contado a nadie.
-
Lo siento Lottie, no tenía ni
idea de que te hubiera pasado nada de eso, y tranquila, que conmigo tu secreto
está a salvo. Y bueno, respecto a lo de no habérselo contado a nadie… en
realidad se lo he contado a mi hermano, pero porque él lo descubrió conmigo y
te aseguro que con él, tu secreto también se mantendrá a salvo. Espera que te
lo paso.
+ Hola
Charlotte, que bueno, he escuchado toda tu historia y… más que nada quería
decirte que… puedes confiar en mi, vale? Soy un hombre de palabra y yo te juro
que no se lo voy a contar a nadie.
n Jo,
muchísimas gracias chicos, por fin unos amigos de verdad, esto es lo que me
hacía falta. No sé como compensároslo.
-
Tranquila Lottie, no tienes
que compensárnoslo de ninguna manera, para eso estamos los amigos, no?
n Sí,
supongo que sí. Aun así pensaré algo, vale?
-
Bueno, está bien, un beso,
hasta mañana.
Y colgué el teléfono. Mi hermano y yo nos
miramos y no pudimos evitar echar un pequeño grito al aire, ahora si que si,
todo estaba claro, aun así no iba a ser fácil, tendríamos que retener las
enormes ganas que teníamos de contárselo a todo el mundo e intentar mantener la
calma. Pero era tarde, nuestras cabezas empezaron a soñar. Kevin y yo nos
imaginamos como como los conoceríamos y como nos haríamos amigos. La verdad es
que era un sueño, y eso que solo acababa de empezar.


