sábado, 16 de febrero de 2013

Capítulo 6.- Soñando despiertos.


Sabía perfectamente quien era la persona que me había tapado los ojos y me había dicho: Quién soy? Estaba claro, era Kevin. Yo me giré hacia él y… para mi sorpresa no era él, era Austin, que me dijo:
·        Oye, que haces aquí tu sola?
Yo miré a mi alrededor y efectivamente, estábamos solos.
-          Ai dios, se me pasó la hora, donde está mi hermano?
·        Se quedó fuera esperándote, estaba preocupado, y yo le dije que le ayudaría a buscarte.
-          Pues muchas gracias, vamos a fuera?
·        Claro, vamos.
Yo cogí mis cosas y salí fuera con Austin, allí estaba mi hermano, mirando a todos lados hasta que me vio, y vino hacia mi y me dijo:
+ Donde narices te habías metido, me tenías preocupado.
-          Uf, lo siento, se me pasó la hora, nos vamos?
+ Claro, coge tu skate que seguro que mamá y papá nos están esperando para comer. – dijo mientras me cogía del brazo y empezábamos a andar. - chao Austin, muchas gracias. - grito mientras Austin nos miraba riendo.
A si que nos fuimos, decidimos hacer una ruta larga y así visitar todo el barrio. De esta manera pude ver donde vivían muchos de mis compañeros y entonces me dijo Kevin entusiasmado:
+ Ei, Andre, mira esa casa, es enorme, parece una mansión.
Yo me giré y me quedé asombrada, nunca había visto una casa tan grande. A si que decidimos acercarnos. Cuando estábamos a tan solo unos metros de distancia miré hacia las ventanas más altas de esta y… vi a Charlotte! No me lo podía creer, a si que le dije a mi hermano que nos fuéramos a casa, que ya la visitaríamos otro día. El confuso accedió y volvimos a casa. Tras la hora de la comida, yo me fui a sentar al sofá y saqué del bolsillo el número de teléfono de Lottie, no podía dejar de mirar el reloj, impaciente por que llegaran las cinco de la tarde. Entonces Kevin se acercó y se sentó a mi lado, sin apenas darme cuenta. Y me dijo:
+ Ei, que te pasa? Estás muy rara desde la salida del colegio.
-          No me pasa nada, estoy bien.
+ Sabes que a mi no me engañas, te conozco mejor que nadie, se que te pasa algo.
-          Vale sí, me pasa algo. No se ni para que intento engañarte si es imposible.
+ A ver, me vas a contar lo que te pasa?
-          Pues que… hablé con Charlotte.
+ Que dices? Sí? Y que te dijo?
-          No sé, todo fue muy raro, en cuanto se lo pregunté se puso muy nerviosa y me dijo que no se lo contara a nadie, que le guardara ese secreto.
+ Que extraño. Si fuera yo estaría ansioso de contárselo a todo el mundo.
-          No, si yo pensé lo mismo que tú. Me dijo que le llamara a las cinco a este número. – y le di el papel que me había dado Lottie. – y que ella resolvería mis dudas.
+ Jo, pues que intriga, esta chica es la mar de misteriosa.
-          Ya ves.
Entonces Kevin miró su reloj y dijo:
+ Tan solo queda un minuto, estás nerviosa?
-          La verdad es que sí.
+ Tu tranqui canija. – me dijo sonriéndome.
No sé por qué pero siempre que Kevin me sonríe me tranquilizo. A si que le sonreí, me armé de valor y cogí el teléfono. Mi hermano hizo un amago de levantarse para dejarme solo pero yo le dije: Por favor, no te vayas, te necesito aquí. A si que se quedó. Y marqué el número. Comenzó a sonar. Un pitido, dos pitidos, tres pitidos… y por fin alguien me contestó con un: Sí? Respiré hondo y dije:
-          Hola, soy Andrea, está Charlotte?
·  Sí, claro que sí, ahora te la paso. - me dijo la señora que me había cogido el teléfono.
Entonces Lottie comenzó:
n  Ya son las cinco? Que rápido pasa el tiempo, no? – dijo mientras reía y continuó. – bueno, ahora que ya sabes mi secreto, venga, pregúntame lo que quieras.
-          Vale, yo principalmente quiero saber por qué, por qué no quieres que nadie sepa que eres la hermana de Louis? Es que no me cabe en la cabeza, cualquier persona mataría, ya no por ser su hermana, simplemente por conocerlo o incluso verlo a lo lejos, es lo que cualquier persona normal querría pero no, tú no, por qué?
n  Pues verás, en el lugar en el que vivía antes, nadie lo sabía tampoco, no porque lo ocultara, si no porque no había surgido la ocasión de contarlo, hasta que un día me hice amiga de una chica llamada Kim, era mi mejor amiga, la única que tenía. Un día hablando con ella se lo conté, ella no pudo aguantar y se lo contó a sus demás amigos, y estos a los suyos y a si con todos los demás. Yo dejé de ser la chica que solo tenía una amiga a ser la chica con más amigos del instituto, todos se me acercaban, me decían que era increíble y demás. Pero en realidad no, en realidad solo me querían por ser la hermana de Louis Tomlinson de One Direction, no por ser yo misma. Eso es lo que no quiero que me vuelva a pasar, y es por eso que ahora lo mantengo en secreto, o lo mantenía, hasta que llegaste tú. Por favor, dime que no se lo has contado a nadie.
-          Lo siento Lottie, no tenía ni idea de que te hubiera pasado nada de eso, y tranquila, que conmigo tu secreto está a salvo. Y bueno, respecto a lo de no habérselo contado a nadie… en realidad se lo he contado a mi hermano, pero porque él lo descubrió conmigo y te aseguro que con él, tu secreto también se mantendrá a salvo. Espera que te lo paso.
+ Hola Charlotte, que bueno, he escuchado toda tu historia y… más que nada quería decirte que… puedes confiar en mi, vale? Soy un hombre de palabra y yo te juro que no se lo voy a contar a nadie.
n  Jo, muchísimas gracias chicos, por fin unos amigos de verdad, esto es lo que me hacía falta. No sé como compensároslo.
-          Tranquila Lottie, no tienes que compensárnoslo de ninguna manera, para eso estamos los amigos, no?
n  Sí, supongo que sí. Aun así pensaré algo, vale?
-          Bueno, está bien, un beso, hasta mañana.
Y colgué el teléfono. Mi hermano y yo nos miramos y no pudimos evitar echar un pequeño grito al aire, ahora si que si, todo estaba claro, aun así no iba a ser fácil, tendríamos que retener las enormes ganas que teníamos de contárselo a todo el mundo e intentar mantener la calma. Pero era tarde, nuestras cabezas empezaron a soñar. Kevin y yo nos imaginamos como como los conoceríamos y como nos haríamos amigos. La verdad es que era un sueño, y eso que solo acababa de empezar.

jueves, 7 de febrero de 2013

Capítulo 5.- Un mar de dudas.

9 de Septiembre
Siete menos dos de la mañana, noto que alguien entra en mi habitación y se mete en mi cama y me susurra al oído: Buenos días enana. Yo sonrío y miro hacia esa persona, sí, era mi hermano, le doy un beso en la mejilla izquierda y le pregunto:
-          Ya son las siete?
+ Lo serán en tres, dos, uno... - suena el despertador, los dos reímos. – estás preparada para el segundo día?
-          Sí, ahora que ya conozco a alguien estoy mucho más tranquila, y tu?
+ Bueno, ayer conocí a un chico, Austin, parecía majo, me ha preguntado que si hoy almuerzo con él y con sus amigos, pero le voy a decir que no.
-          Por?
+ Pues tenía pensado almorzar contigo.
-          Tranquilo Kev, ve con ellos, tienes que hacer amigos.
El me sonrió y asintió, aun así prosiguió:
+ Vale, pero si necesitas algo me llamas.
-          Que sí!
+Bueno, creo que va siendo hora de que nos levantemos, no?
-          Sí, va a ser mejor que sí.
Y eso es lo que hicimos, mi hermano se fue a su habitación a vestirse y yo me dirigí al armario a por ropa, elegí un pantalón corto vaquero y una camiseta un tanto más colorida, unas vans y lista. Luego me dirigí al baño, a peinarme, hoy tocaba pelo suelto. Entonces pasé por delante de la puerta de la habitación de mi hermano, y lo vi, con dos chaquetas en la mano, pensativo, yo me asomé y le dije: la azul. El sonrió y guardó la negra en el armario, pero cuando me quiso dar las gracias, yo ya no estaba allí, si no abajo, en la cocina, preparándome el desayuno. En una hora ya estábamos los dos listos y en la puerta, dispuestos a salir de casa, esta vez habíamos decidido ir a clase en monopatín, a si que nos pusimos nuestras respectivas mochilas y nos fuimos. Tardamos aproximadamente veinte minutos en llegar. Cuando estábamos cogiendo nuestros libros en las taquillas llegó Austin, el chico al que había conocido mi hermano, tenía pinta de ser el más popular en este instituto, se lo notaba en sus pintas, era moreno de ojos claros. Y dijo:
·        Que pasa Kevin? – y le chocó la mano.
+ Nada, aquí, con mi hermana.
Jake se giró a mirarme y prosiguió:
·        Qué? No me la vas a presentar?
+ A sí, Austin, esta es Andrea.
Este me dio dos besos, intercambiamos miradas, el me sonrió y de esta manera continuó:
·        Te vienes Kevin? Vamos a dar una vuelta y en seguida entramos en clase.
Mi hermano me miró, como esperando mi aprobación. Yo le dije: Anda, ve. Dándole un pequeño empujón. Este rió, me dio un beso y se fue. Según me quise girar para seguir guardando mis libros, alguien me tocó la espalda, yo me giré, era Charlotte, a mi se me abrieron los ojos y se me hizo un nuda en la garganta, ya no me acordaba de que Lottie era la hermana de Louis. Ella me dijo:
     __ Te pasa algo?
A lo que contesté:
-          No, no, estoy bien, vamos a clase?
__ Claro, vamos.
La mañana transcurrió bien, como cualquier otra, hasta la última hora, tan solo quedaban diez minutos para que sonara el timbre y yo todavía no le había hecho la esperada pregunta. Ella no dejaba de hablarme, pero la verdad es que yo no le estaba atendiendo, no paraba de pensar en como preguntárselo, al final me decidí y dije:
-          Lottie, yo…
__ Sí?
-          Tengo que preguntarte algo.
Entonces el profesor nos miró fijamente y soltó un sonoro SHHHH! Pero nosotras seguimos hablando:
-          Yo es que necesito preguntarte algo.
__ Sí claro, dime.
Pero una vez más nos interrumpió el profesor, esta vez gritando: SILENCIO!
-          Bueno, mejor te lo digo ahora, en cuanto suene el timbre.
__ Vale.
Y al minuto sonó, pero justo cuando se lo iba a preguntar, se nos acercó Beth, a preguntarnos si nos queríamos apuntar a alguna actividad extra escolar, nosotras cogimos la hoja en la que explicaba cuales eran estas y le dijimos que se lo diríamos en los próximos días. A si que Lottie empezó a hablar sobre ese tema, cada vez que yo intentaba hacerle la esperada pregunta, ella me interrumpía, a si que no pude más, y le dije en un tono un poco más alto de lo normal:
-          Eres la hermana de Louis Tomlinson, verdad?
Ella se quedó perpleja, miró a su alrededor, nadie me había escuchado salvo ella. A si que me dijo en un tono bajo:
__ Como sabes eso?
-          Soy directioner, es lo que tiene.
__ Pues sí, lo soy, no te puedo engañar. Pero por favor, guárdame el secreto.
-          Pero eso es genial. Por qué no quieres que nadie lo sepa?
Ella sacó un papel de su mochila y escribió su número de teléfono en el, me lo dio y me dijo:
__ Llámame hoy a las cinco de la tarde y resolveré todas tus dudas.
Tras esto se fue corriendo, yo me quedé mirando el papel que me había dado hasta que alguien puso sus manos en mis ojos y dijo con voz muy grave: Quién soy?

domingo, 3 de febrero de 2013

Capítulo 4.- Comiéndonos el coco.

En cuanto llegamos a casa, Kevin y yo salimos corriendo del coche, abrimos la puerta de casa, y subimos escopeteados las escaleras, de pronto oímos a lo lejos: Hola niños, que tal el primer día de clase? Sí, era nuestra madre, a si que decidimos bajar a hablar con ella antes de solucionar todo el tema de Charlotte. Y comenzamos a hablar:
-          Hola mamá, la verdad es que para ser el primer día no nos ha ido mal del todo, verdad Andre? – dijo mi hermano.
+ Sí, la verdad es que pensaba que iba a ser peor.
·         Ya te había dicho que todo te iba a salir bien cielo.
+ Ya lo sé mamá, si al final siempre tienes la razón.
Mi hermano rió y me hizo un gesto con la cabeza, como indicándome que quería subir a la habitación. Yo asentí y le dije a mi madre:
+ Bueno mamá, a la hora de la comida seguimos hablando, vale?
·         Vale cariño. – me contestó mi madre mientras yo ya estaba subiendo las escaleras.
Una vez arriba, en la habitación de mi hermano, me senté en su cama, mientras él, ya estaba sentado en la silla de su escritorio buscando algo en internet, me suponía que estaba buscando información sobre Charlotte, y así era. Al cabo de un minuto, me señaló la pantalla del ordenador y me dijo: MIRA! Yo miré la pantalla y así era, era ella, no me podía creer que me hubiera pasado toda la mañana hablando con la hermana de uno de mis ídolos y ni siquiera me hubiera dado cuenta. Tras unos segundos de bloqueo, me decidí por fin a hablar con Kevin, y comencé:
+ Y ahora… ¿que se supone que vamos a hacer?
-          Pues no lo sé la verdad, supongo que hablar con ella.
+ Ya, pero que le digo: hola, eres la hermana de Louis Tomlinson, a que si? Pues no, la verdad es que no es plan, no sé cómo lo ves tú.
-          Sí, la verdad es que no es plan. Yo creo que deberíamos esperar al momento perfecto para preguntárselo.
+ Sí, es lo que voy a hacer.
Tras esto nos fuimos a comer, la comida la verdad es que no fue como para echar bombas, de hecho casi no hablamos, mi hermano y yo nos pasamos todo el tiempo pensando en todo esto que nos acababa de pasar, a si, tan de repente. Al acabar, cada uno se fue a su habitación un rato, yo me tiré en la cama, todavía no había asimilado todo, pero de pronto petaron a la puerta de mi habitación y vi la cabeza de mi hermano asomándose. Me preguntó: se puede? Yo asentí con la cabeza, y el entró en mi habitación, se sentó a los pies de mi cama y me dijo:
-          No sabes que hacer, verdad?
+ Así es, ¿se te ocurre algo para matar el tiempo?
El puso cara de pensativo y a continuación salió de la habitación sin decir nada, a los pocos segundos ya estaba allí otra vez, pero no venía solo, venía acompañado de su guitarra. Una vez dentro de la habitación, se volvió a sentar y me dijo un tanto entusiasmado:
-          Quieres que te enseñé el nuevo tema que estoy componiendo?
+ Claro, ya sabes que me encantan todos tus temas. – le dije.
El me sonrió y comenzó a tocar y a cantar:
-          That I never stopped dreaming
I have the habit of spending ...
I want more time
outside my house, my home
away from my people and in the end...
I miss...
+ Kevin, es preciosa.
-          Gracias hermanita.
+ Cuando será el día en el que me hagas caso y mandarás tu maqueta a alguna discográfica?
-          Ya te he dicho miles de veces que no lo voy a hacer, no soy lo suficientemente bueno.
+ Que sí que lo eres, de verdad.
-          Bueno, me lo pienso, vale?
+ Vale.
Y básicamente, así transcurrió nuestro primer día de clase en Londres.