viernes, 25 de enero de 2013

Capítulo 2.- Salvados por la campana.

Y llegamos al instituto, los dos nos plantamos allí, mirando hacia el, mientras veíamos a cientos de chicos y chicas hablando, corriendo, gritando.. los dos nos miramos con cara de asustados, la verdad es que sí, nos entró un poco el pánico, pero bueno, no nos quedaba otra que seguir adelante. Entramos juntos, con nuestro padre, notábamos como la gente nos miraba según pasábamos pero intentamos hacer como que no nos dábamos cuenta, caminamos por un pasillo larguísimo en el que al fondo había una enorme puerta en la que ponía con letras grandes DIRECCIÓN , y nos decidimos a entrar, allí nos abrió la puerta un señor muy amable, creo que dijo que se llama Edward, y sí, era el director, nos dio la bienvenida y nos enseñó el instituto, después, nos enseñó cual sería la clase de cada uno, despedimos a nuestro padre, y mientras que no sonaba el timbre que indicaba el comienzo de las clases, nos dirigimos a nuestras taquillas, que por suerte, nos habían tocado juntas, mientras guardaba mis libros Kevin me decía: ‘Recuerda pequeña, no pierdas la calma, no te preocupes si no haces amigos el primer día, será cuestión de tiempo, yo te espero aquí mismo a la hora del recreo, vale? ‘ Yo asentí con la cabeza, pero sabía que aunque Kevin me estaba intentando animar, el también necesitaba que yo lo hiciera, a si que le dije: ‘ Kev, tu tampoco te preocupes, vale? Eres el mejor, lo sabes, siempre le caes bien a todo el mundo, aquí nada va a cambiar, si? Te quiero.’ El me sonrió y me dijo: ‘ Y yo a ti enana’ Pero de pronto, sonó el timbre, yo abracé a mi hermano y me dirigí a mi clase. Me senté al lado de la ventana, en la segunda fila, pero empezó a llegar mucha gente, mucha, yo no estaba acostumbrada, en mi anterior colegio solíamos ser unos treinta por clase como mucho, y esta vez… creo que superábamos los cincuenta. La gente al entrar me miraba, pero nadie se acercaba a hablarme ni nada por el estilo. Entonces llegó el profesor:
-          Hola niños, la mayoría ya me conocéis, soy Gregory, y este año voy a ser vuestro tutor. - pero llegó la odiada pregunta – ¿hay alguien nuevo este curso?
Yo levanté la mano tímidamente y dije: Yo. El me miró y me dijo: Acércate. Y yo fui hacia él. Sentía pánico, todo el mundo me estaba mirando. Pero el profesor comenzó el interrogatorio:
-          Como te llamas?
+ Andrea Parker Sánchez. – contesté.
-          Ui, ese acento…de donde eres?
+ De España. – ahí me lucí, la gente me miraba como: Ala, que pasada!, pero el profesor siguió.
-          España, bonito lugar. Y como es que hablas tan bien el inglés si eres española?
+Pues resulta que mi padre es de aquí, a si que desde pequeña me habló en inglés, y es por eso que se hablarlo desde siempre, al igual que mi hermano.
-          Tienes un hermano? Qué edad tiene?
+ Si, tiene dieciocho años, dos más que yo.
-          Está bien, y para finalizar, sacas buenas notas? Cuál es tu nota media del curso pasado?
+ Por lo general suelo sacar bastantes buenas notas, el año pasado creo que mi nota media era de un siete aproximadamente.
-          Muy bien, puede sentarse.
Y yo me volví a sentar en mi sitio, parecía que ya había pasado todo. El profesor salió de clase y cerró la puerta, entonces todo el mundo comenzó a hablarme y a preguntarme miles de cosas, yo no sabía a quien contestar, pero me las arreglé bastante bien la verdad, pero entonces vi como la puerta se abría y entraba el Gregory otra vez, pero no venía solo, venía seguido de mi hermano, lo que la verdad, me sorprendió bastante. Yo le mire con cara de ‘¿Qué haces aquí?’ y él me miró como ‘ No tengo ni la más mínima idea.’ Entonces el profesor se volvió a dirigir a mi:
-          Es este su hermano?
+ Así es.
-          Bien. – y se dirigió a Kevin – como te llamas?
·         Kevin.
-          Tu hermana ya nos ha contado que tienes dieciocho años, que sois de España y que habláis inglés porque vuestro padre es de aquí, pero dime, tus notas que tal son?
·         La verdad es que muy buenas.
-          A sí, te ve muy seguro. Cuál fue tu nota media el año pasado?
·         Un nueve con cinco.
-          Con razón estabas tan seguro. – y le guiñó un ojo – ya puedes volver a tu clase.
·         Vale, adiós.
Y mi hermano salió de clase, diciéndome adiós con la mano. Pero parecía que el profesor aun no estaba a gusto, por lo que me iba a volver a hablar ,pero por suerte, sonó el timbre.

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