10 de Septiembre
Por primera vez desde que había empezado
el colegio nadie había venido a mi encuentro nada más despertarme. A si que
nada más sonó el despertador, me levanté y me dirigí hacia la ventana de mi
habitación, hacía un día precioso, soleado; es por eso que me decidí por un
pantalón corto, y el pelo suelto. Salí de mi habitación y bajé las escaleras
dando saltos, al entrar en la cocina grité: Buenos días a todos! Y le di un
beso a cada uno de los miembros de mi familia. Entonces fui hacia la encimera,
a prepararme el desayuno con Kevin, los dos nos miramos y sonreímos, después,
al girarme, vi como mis padres nos miraban con cara de extrañados. No tenían ni
la menor idea de por qué nos habíamos despertado tan contentos hoy, pero
nosotros sí, nosotros lo sabíamos perfectamente, y es que todo el asunto con
Charlotte, nos tenía muy entusiasmados. En cuanto acabamos de desayunar cogimos
nuestras cosas y salimos de casa, hoy nos llevaría a clase nuestro padre.
Sorprendentemente no cogimos caravana, por lo que llegamos mucho antes de lo
previsto al colegio, a si que decidimos ir a sentarnos a un banco que había en
un parque a pocos metros del colegio. Allí estuvimos hablando durante
aproximadamente quince minutos, hasta que alguien vino por nuestras espaldas y
nos tocó un hombro a cada uno, los dos nos giramos, al mismo tiempo, era
Austin. Y comenzamos a hablar con él.
-
Hola Austin. – dije un tanto
tímida.
+ Hey, que
pasa tío? – le saludó Kevin también.
·
Pues nada, venía a proponeros
una cosa.
+ A si? A ver
con que maravillosa idea nos sorprendes hoy.
·
Pues verás – dijo mientras
reía – como hoy hace muy buen día, quería invitaros a los dos a la piscina de
mi casa.
-
Qué? En serio? Qué buena idea!
+ Por mi está
bien también!
·
Pues entonces perfecto, a
partir de las cuatro podéis venir cuando queráis. Y ahora… ¿vamos entrando? Se
nos va a hacer tarde!
-
Vale, vamos. – yo, cogí mi mochila de forma
costosa, pesaba demasiado. Austin me miró, sonrió y dijo.
·
Andrea, la mochila es más
grande que tú! – y continuó riendo mientras se acercaba a mi. – anda trae, que
te ayudo. – y me cogió la mochila.
Tras esto, los tres continuamos andando
mientras hablábamos y reimos. En cuanto entramos al colegio vimos a lo lejos a
Charlotte, y nos acercamos a ella. Entonces nos separamos, Kevin y Austin se fueron
hacia su clase y Charlotte y yo hacia la nuestra, eso sí, antes de esto, Austin
me devolvió mi mochila y me despedí de los dos con un abrazo.
La situación con Charlotte era mucho más
agradable de lo que pensaba, no estaba incomoda ni nada por el estilo, al
contrario, estaba mejor que antes, con muchísima más confianza. La mañana se
nos pasó verdaderamente rápido y en nada ya estábamos en nuestras casas. Al
llegar, Kev y yo comimos y tras esto, yo me fui a mi habitación, había quedado
a esa misma hora para hablar por skype con mi mejor amiga, Raquel, la echaba
muchísimo de menos, aunque hablábamos cada día a través del móvil. A si que
encendí mi ordenador y comenzamos a hablar.
-
Hola Raqui!
· Hola Andre!
Ni te imaginas lo que te estoy echando de menos!
-
Y que te crees, que yo no? – y
reímos las dos.
· Y bueno, qué? Qué tal por Londres?
-
Pues muy bien la verdad!
· Sí? Jo, que
guay.
-
Pero sabes? Me encantaría que
estuvieras tu aquí! – dijo con un tono un tanto triste.
· Ei, no te me deprimas, eh! Porque tengo una
sorpresa para ti!
-
Una sorpresa? A ver,
sorpréndeme!
· Pues que …
- e hizo una pausa de unos segundos.
-
Suéltalo ya, joba.
· Vale. – rió
– pues que me voy pa’ allí contigo!
-
QUEEEE!? .- dije poniendo cara
de WTF.
· Lo que
oyes! – y rió de nuevo.
-
Dios pero como, cuando, por
qué?
· Ei, ei, no
te me apures. Es una sorpresa, te lo contaré todo en cuanto esté allí, solo te
puedo decir que estaré allí mañana. El avión llega a las tres de la tarde, te
espero, vale?
-
Está bien, te iré a buscar,
si? Ahora me tengo que ir, chao, te quiero!
· Chao cielo,
te quiero más.
Y cortamos la conexión.
Era increíble, no me podía creer que mi
mejor amiga se viniera aquí conmigo, fue una de las cosas que más me costó
dejar atrás, y sabía que una vez ella estuviera aquí, disfrutaría todo esto
muchísimo más. Yo empecé a echar pequeños gritos al aire, a si que Kevin abrió
la puerta, un tanto asustado.
+ Ei Andre,
que pasa?
-
Es que, es que.. – estaba tan
entusiasmada que no me salían las palabras.
+ A ver,
Andrea, tranquilízate.
-
No puedo!
+ Anda, ven
aquí. – el se sentó en mi cama, y yo me tumbé en ella también, colocando mi
cabeza en sus piernas.
Estuvimos así unos minutos, hasta que me
tranquilicé un poco, entonces comenzamos a hablar.
-
Gracias por tranquilizarme
Kev.
+ Nada enana,
sabes que no me importa, pero ahora… me vas a contra por qué te has puesto así?
-
Sí, claro. A ver, es que he
estado hablando por skype con Raquel.
+ Raquel…
Raquel? Tu Raquel?
-
Sí, esa.
+ Ah vale, y
que ha pasado?
-
Pues que me ha dicho que se
viene para aquí con nosotros!
+ Que? Qué
buena idea! Pero cuando viene?
-
Me ha dicho que llega mañana a
las tres.
+ Tan pronto?
Bueno, en parte mejor!
-
Sí, jo, estoy super contenta.
+ Me alegro
mucho de que seas feliz. – se hizo el silencio por unos segundos, mientras los
dos nos mirábamos y nos sonreíamos, después fue Kevin el que rompió el hielo. –
y ahora que? Nos vamos a casa de Austin?
-
Claro, vamos.
La casa de Austin estaba bastante cerca de
la nuestra, a si que cogimos nuestras cosas y nos fuimos andando. Llegamos en
apenas cinco minutos, timbramos y oímos una voz que nos decía: ‘Pasad, la
puerta está abierta!’ A si que pasamos y allí estaba Austin, metido ya en su
piscina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario